Saludar en Japón: ¿reverencia, apretón de manos o ambos?
El saludo japonés básico es una reverencia desde la cintura con la espalda recta, con las manos a los lados en el caso de los hombres y apoyadas una sobre otra por delante en el de las mujeres. Hay tres grados que los empleados japoneses aprenden en su primer trabajo:
- Eshaku, unos 15°: el saludo cotidiano para un compañero en el pasillo, una recepcionista o un conductor.
- Keirei, unos 30°: la reverencia de cortesía para recibir a un cliente o presentarse.
- Saikeirei, unos 45°: disculpas sinceras o un agradecimiento profundo. Los visitantes casi nunca la necesitan.
En la práctica, al viajero le basta con una simple inclinación de cabeza y una sonrisa. Lo que chirría es exagerar: reverencias repetidas, manos juntas como para rezar (un gesto budista, no un saludo) o una reverencia copiada de una película de samuráis.
En el ámbito profesional, el apretón de manos se ha generalizado con los extranjeros, a menudo combinado con una ligera reverencia. Deje que su interlocutor japonés tome la iniciativa: si le tiende la mano, estréchela sin apretar demasiado; si se inclina, devuelva la reverencia. Abrazos y besos en la mejilla, descartados, incluso tras tres días de seminario juntos.
Otro detalle que sorprende a los visitantes: a las personas se las llama por su apellido seguido de -san (Tanaka-san), nunca por su nombre de pila salvo invitación expresa. Y nunca se añade «-san» al propio nombre.
Calzado, tatami y zapatillas: ¿cuándo hay que descalzarse en Japón?
La norma cabe en una imagen: el genkan, la pequeña entrada a nivel más bajo que se encuentra en las casas, los ryokan, algunos restaurantes y las salas de los templos. Mientras está al nivel del genkan, está «fuera». En cuanto sube el escalón, está «dentro», y los zapatos se quedan abajo, idealmente con la punta hacia la puerta.
Hay que descalzarse en estas situaciones:
- posadas tradicionales (ryokan, minshuku) y casas particulares;
- las salas interiores de los templos, normalmente señalizadas o indicadas por zapateros; algunos lugares reparten bolsas de plástico para llevar los zapatos;
- restaurantes con tatami o salas zashiki, y algunos izakaya;
- probadores de las tiendas (deje los zapatos fuera de la cortina);
- algunas escuelas, clínicas y oficinas de estilo antiguo.
Hay dos trampas que se repiten. La primera: las zapatillas nunca pisan el tatami; quíteselas en el borde de la estera y continúe en calcetines. La segunda: los aseos suelen tener sus propias zapatillas, que se quedan allí al salir. Volver por el pasillo con las zapatillas del «WC» es el despiste más habitual de los viajeros, y hace sonreír a todo el personal.
Un consejo muy práctico: lleve zapatos que se puedan quitar sin sentarse (evite los cordones altos y las botas) y calcetines sin agujeros. En un día en Kioto puede llegar a descalzarse diez veces.
En un ryokan, el yukata se cruza el lado izquierdo sobre el derecho. Al revés es para los difuntos, y es el detalle que el personal corrige con más frecuencia a los huéspedes extranjeros.

Palillos y comidas: los gestos tabú en la mesa japonesa
Nadie le reprochará que sujete los palillos con torpeza. Algunos gestos, sin embargo, tienen un fuerte simbolismo, y dos de ellos remiten directamente a los funerales budistas:
- Tate-bashi: clavar los palillos en vertical en el arroz. Así se ofrece un cuenco de arroz a los difuntos.
- Hashi-watashi: pasar comida de sus palillos a los de otra persona. Recuerda el momento en que los familiares se pasan los huesos tras la cremación.
Después vienen los malos modales corrientes: pinchar la comida como con un tenedor (sashi-bashi), dudar con los palillos sobre los platos (mayoi-bashi), chuparlos, acercarse un plato con ellos o usarlos para señalar. Entre bocado y bocado, apóyelos en el reposapalillos (hashioki) o, en su defecto, sobre el envoltorio de papel doblado.
Para los platos compartidos, pida cubiertos de servir si no los hay; algunas personas dan la vuelta a sus palillos para servirse, una práctica tolerada pero discutida.
Algunas pautas más:
- espere al brindis «kanpai» antes del primer sorbo;
- sirva a los demás y deje que los demás le llenen el vaso; sujetar el vaso con las dos manos cuando le sirven se valora;
- sorber los fideos es normal, sonarse la nariz en la mesa no (salga de la sala);
- diga «itadakimasu» antes de comer y «gochisōsama deshita» al marcharse, tanto al personal como al anfitrión;
- sin propina: el servicio está incluido y la cuenta suele pagarse en la caja, junto a la entrada.
Un último punto que a menudo se ignora: comer mientras se camina está mal visto en muchos barrios turísticos. En el mercado de Nishiki, en Kioto, o en las calles comerciales de Kamakura, hay carteles que piden comer en el sitio, delante del puesto.

Trenes, móviles y colas: las normas del transporte público japonés
Los trenes japoneses son silenciosos, y ese silencio es más una norma colectiva que una costumbre. Los avisos lo repiten en cada trayecto: móvil en silencio (modo manner), nada de llamadas a bordo. Si una llamada es urgente, bájese en la siguiente estación o, en el Shinkansen, salga al vestíbulo entre vagones. Las conversaciones se mantienen en voz baja; un grupo de quince personas riendo a carcajadas en un vagón de metro a las 8:00 llama la atención de inmediato.
En el andén se hace cola. Unas marcas en el suelo indican dónde se detendrán las puertas, y la gente se coloca en dos filas a cada lado, dejando libre el centro para los pasajeros que bajan. Nadie se cuela, ni siquiera en hora punta.
A bordo:
- las mochilas se llevan por delante o se dejan en el portaequipajes;
- los asientos prioritarios (yūsenseki), en los extremos de los vagones, se dejan a personas mayores, embarazadas o con discapacidad;
- algunas líneas tienen vagones solo para mujeres en hora punta, señalizados en rosa en el andén;
- apenas se come en el metro ni en los trenes de cercanías, mientras que en el Shinkansen el bentō es toda una institución.
En las escaleras mecánicas, la gente se coloca a la izquierda en Tokio y a la derecha en Osaka, lo que desconcierta a los visitantes cada vez que cambian de ciudad. La prefectura de Saitama y Nagoya incluso han adoptado ordenanzas que piden permanecer quieto en ambos lados.
Para las maletas, atención en el Shinkansen: en las líneas Tokaido, Sanyo y Kyushu, cualquier equipaje cuyas tres dimensiones sumen más de 160 cm exige un asiento reservado con espacio para equipaje voluminoso. Para los grupos, la solución más sencilla sigue siendo enviar las maletas de hotel a hotel (takkyūbin), que normalmente se entregan al día siguiente.
Basura, tabaco y limpieza: por qué casi no hay papeleras en Japón
Las calles japonesas están limpias y casi sin papeleras. Ambos hechos están relacionados: muchas papeleras públicas se retiraron tras el atentado con gas sarín en el metro de Tokio en 1995, y la gente se acostumbró a llevarse la basura a casa o al hotel.
En la práctica, para el viajero:
- lleve una pequeña bolsa de plástico en la mochila;
- las botellas y latas van en los contenedores situados junto a las máquinas expendedoras;
- los konbini (7-Eleven, Lawson, FamilyMart) suelen tener papeleras en la entrada, con instrucciones de clasificación, en principio para los productos comprados allí;
- las estaciones todavía tienen papeleras en los andenes o cerca de los tornos;
- el reciclaje se toma en serio: residuos combustibles, plástico, botellas PET, latas y vidrio rara vez van al mismo sitio.
El tabaco sigue una lógica parecida. Fumar mientras se camina está prohibido en muchos distritos de Tokio, con multas que imponen patrullas municipales, y Osaka extendió en 2025 la prohibición de fumar en la calle a toda la ciudad. Se fuma en las zonas habilitadas, a veces simples áreas señalizadas a la salida de las estaciones. En los restaurantes, la ley de 2020 convirtió la mayoría de los comedores en espacios sin humo, pero algunos pequeños izakaya y bares todavía lo permiten: compruebe el cartel de la puerta si en el grupo hay no fumadores.
Por último, sonarse ruidosamente en público o escupir sienta muy mal, mientras que llevar mascarilla cuando se está resfriado se considera una muestra de consideración hacia los demás.

Hacer regalos en Japón: omiyage, envoltorio y números que evitar
Los omiyage son los recuerdos que se traen de un viaje para los compañeros, la familia o los anfitriones. No son para uno mismo: son un gesto social. En Japón suelen ser una caja de dulces regionales envueltos individualmente, fáciles de repartir en la oficina.
Si su grupo va a reunirse con socios japoneses, llevar un regalo de su país se agradece. Algunas pautas:
- elija un producto típico de su región y fácil de compartir: galletas, bombones, mermelada, un buen vino para un directivo;
- la presentación importa tanto como el contenido: un envoltorio cuidado y una bolsa de tienda para llevarlo;
- evite los lotes de 4 (shi, que se pronuncia como «muerte») y de 9 (ku, parecido a «sufrimiento»);
- evite cuchillos y objetos cortantes (cortar los lazos), crisantemos y flores blancas (funerales);
- entréguelo con las dos manos, al final de la reunión más que al principio, con una frase sencilla como «un pequeño recuerdo de Sevilla».
No se sorprenda si el regalo no se abre delante de usted: es la costumbre. Si recibe uno, tómelo con las dos manos, dé las gracias y espere a estar solo para abrirlo, salvo que su anfitrión le invite a hacerlo.
Para los regalos recibidos durante la estancia se aplica la norma del regalo de vuelta (okaeshi): se espera un gesto de correspondencia, de menor valor. En un contexto profesional, el organizador suele encargarse de ello para todo el grupo.

Intercambiar tarjetas de visita (meishi): el ritual de la reunión de negocios
En Japón, una tarjeta de visita no es un simple trozo de cartulina: es una prolongación de la persona y de su empresa. El intercambio se hace de pie, al principio de la reunión, y sigue un orden preciso.
Para entregar su tarjeta:
- sujétela con las dos manos por las esquinas, con el texto orientado hacia la otra persona;
- diga el nombre de su empresa y después el suyo, con una ligera reverencia;
- el visitante se presenta primero, y se empieza por la persona de mayor rango.
Para recibir una tarjeta:
- tómela con las dos manos, con un «dōzo yoroshiku onegai shimasu» o un simple gracias;
- léala de verdad durante unos segundos, nombre y cargo;
- colóquela sobre la mesa delante de usted, en el orden en que están sentadas las personas, y déjela allí hasta el final de la reunión; la tarjeta de la persona de mayor rango va encima de su tarjetero;
- no la doble, no escriba en ella delante de la persona ni la guarde en el bolsillo del pantalón.
Lleve muchas: un participante que se reúne con tres empresas en un día puede repartir cuarenta tarjetas. Una impresión a doble cara con una cara en japonés (nombre en katakana, cargo traducido) es un auténtico plus, y una imprenta en Japón puede hacerlas en pocos días.
En las reuniones, el invitado de honor se sienta en el kamiza, el asiento más alejado de la puerta; el anfitrión se sienta cerca de la entrada. En un taxi, el asiento de honor está detrás del conductor. En un ascensor, al fondo. Estas normas importan sobre todo a los directivos: a un comité de dirección de visita le conviene conocerlas.
Viaje en grupo a Japón: cómo explicar la etiqueta a los participantes
Un grupo de 40 personas no tiene el mismo impacto que una pareja de viajeros. En un templo, un tren o un restaurante pequeño, cada desliz se multiplica. La experiencia demuestra, sin embargo, que los participantes siguen muy bien las normas cuando se les explican con sus motivos, y no como una lista de prohibiciones.
Lo que funciona:
- una hoja de una página enviada una o dos semanas antes de la salida, con diez normas como máximo: calzado, palillos, móviles en el tren, basura, propinas, fotos en los templos y puntualidad;
- una sesión informativa de cinco minutos en el autocar a la llegada, a cargo del guía, cuando las normas se vuelven concretas;
- recordatorios puntuales justo antes de cada situación: antes del primer ryokan, antes de visitar un templo, antes de una cena sobre tatami;
- una demostración del intercambio de meishi para las delegaciones que se reúnen con empresas japonesas.
Algunos ajustes logísticos evitan la mayoría de los deslices: subgrupos de 15 a 20 personas en el transporte público, maletas enviadas de hotel a hotel, salones privados para las cenas para que el nivel de ruido no moleste a nadie, y mesas con sillas en lugar de tatami para los participantes que no puedan sentarse en el suelo.
La puntualidad merece una mención especial: en Japón, un autocar sale a la hora anunciada y un restaurante espera al grupo al minuto. Anunciar horarios de encuentro realistas, con cinco minutos de margen, forma parte de las buenas maneras. En SHINOGI DMC incluimos esta información en la documentación de viaje y nuestros guías la recuerdan sobre el terreno.
Preguntas frecuentes
¿Hay que dejar propina en Japón?
No. El servicio está incluido en los precios y la propina que se deja en la mesa suele devolverse. Solo algunos ryokan de categoría superior aceptan un sobre discreto (kokorozuke), sin ninguna obligación.
¿Se puede hablar por teléfono en los trenes japoneses?
No, conviene evitarlo. El móvil va en silencio y las llamadas se hacen fuera del tren o, en el Shinkansen, en el vestíbulo entre vagones. Enviar mensajes y navegar no supone ningún problema.
¿Qué no se debe hacer nunca con los palillos en Japón?
Los dos grandes tabúes son clavar los palillos en vertical en el arroz y pasar comida de un par de palillos a otro, ambos relacionados con los funerales. Evite también pinchar la comida, chupar los palillos o señalar con ellos.
¿Hay que descalzarse en los templos japoneses?
Sí, para entrar en las salas interiores, señaladas por un escalón, zapateros o un cartel. En los patios y jardines se mantiene el calzado. Algunos templos facilitan una bolsa para llevar los zapatos.
¿Cómo se intercambian las tarjetas de visita en Japón?
De pie, con las dos manos, con el texto hacia la otra persona y diciendo el nombre de su empresa y el suyo. Lea la tarjeta que recibe y déjela sobre la mesa hasta el final de la reunión. El visitante y la persona de mayor rango van primero.
¿Dónde se tira la basura en Japón si no hay papeleras?
Guarde la basura en una bolsita hasta volver al hotel. Las botellas y latas van en los contenedores junto a las máquinas expendedoras, y las estaciones y algunos konbini todavía tienen papeleras de reciclaje.
Rédaction SHINOGI DMC · Actualizado









